 Escapadas
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Vino blanco y oro negro Guandacol es un pequeño pueblito riojano levemente apartado de la Ruta Nacional 40, por lo que pocos lo conocen y disfrutan de sus bondades. |
Frutales y minerales, sombra y tranquilidad, mezcla de presente y de tradiciones: esto es Guandacol, un oasis casi ignoto en el oeste de La Rioja donde el majestuoso río Bermejo pasa en verano llevando raudo los deshielos de las nieves eternas de la más alta Cordillera.
Pero como el pavimento de la Ruta Nacional 40 pasa por fuera del pueblo y ya no entra, como antiguamente lo hacía, el polvoriento camino natural de San Juan a La Rioja, son pocos los turistas que ingresa a Guandacol y lo conocen.
Es así como en esta perlita entre los Andes y el río Bermejo se ha formado un movimiento cívico que pretende anexar este terruño riojano a San Juan. Pero, resulte como quiera esta disputa política, la añeja Guandacol no dejará de ser una referencia turística valiosa, porque aún no ha sido descubierto por el movimiento masivo.
Guandacol es uno de los poblados más antiguos de la comarca, viejo asiento de indígenas. Siempre fue, y sigue siendo, rico en toda clase de minerales preciosos. Algunas de las minas, desactivadas o aún en plena producción, pueden visitarse. Como también es posible emprender desde aquí travesías al Valle de la Luna, que queda justo enfrente, del otro lado del Bermejo.
La pequeña iglesia es varias veces centenaria, hecha de adobe naturalmente, y en las cercanías se encuentran grupos de petroglifos y pictografías que pueden conocerse con algún baquiano. Por aquí pasó, además, un contingente riojano del Ejército Libertador, liderado por Zelada y Dávila, para atravesar la Cordillera y caer sobre los españoles en Chile.
En un antiguo molino de oro en las afueras, entre viñedos añejos, funciona un acogedor hostal donde es posible pernoctar. En el pueblo se ofrecen mermeladas de frutas y dulces elaborados por manos hacendosas sobre la base de la cosecha local. Sin hablar de sus vinos, que entre los blancos son de los mejores.
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por Francisco N. Juárez Periodista y editor de publicaciones nacionales durante cuatro décadas, ex montañista y todavía esquiador, escribió para La Nación sobre esquí -turismo y deporte- durante veinte años. Fue dirigente de la FASA -la federación afín- y fundó dos revistas de esquí. Creador de los cursos de esquí y carreras para periodistas, fue requerido para asesoramientos invernales por autoridades turísticas nacionales y de provincias. |
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