Escapadas
A Chillar
No es una invitación al grito sino a contemplar con ojos escrutadores otra de las pequeñas ciudades de la provincia de Buenos Aires, en este caso con un bello templo y un edificio municipal con historias.
Iglesia, obra de M. Noel.
El ferrocarril (como en tantos otros pueblo) hizo nacer la actual segunda localidad en tamaño en el partido de Azul. Su nombre es sugerente y puede ser mal interpretado en esta época de muchas quejas: Chillar. Significa, en lengua nativa, ?ensillar?, probablemente porque en este lugar los naturales cambiaban sus monturas para iniciar nuevas etapas en sus incursiones por la pampa. Gran número de hallazgos arqueológicos en las cercanías de la laguna El Chillar, a quince kilómetros de la localidad, afirman esta versión. La estación de trenes del gigante Ferrocarril del Sud quedó habilitada para el tráfico el 12 de mayo de 1912, fecha que se recuerda como la fundación del pueblo. Una placa en el pie del monumento de un personaje anónimo, un campesino pionero, ubicada en la plaza central (llamada San Martín) recuerda a  Francisco Gratas, el que ?encendió la luz eléctrica? (así reza) como impulsor del desarrollo del pueblo.

Edificio de la Municipalidad, obra de F. Salamone.
Cinco años más tarde, Juan A. Fernández y su esposa, Rosa Anchorena, que vivían en París y tenían una estancia en la zona, mandaron a levantar el templo católico. Le encargaron la tarea al destacado arquitecto Martín Noel, que también tiene en su haber la casa de Larreta en la estancia Acelain, las estaciones del Subte C en Buenos Aires, el Hospital Churruca en esta misma ciudad, y la restauración del Museo de Luján. El 25 de abril de 1920, sin la presencia del matrimonio Fernández, que nunca pudo regresar de Francia a causa de problemas de salud, fue inaugurada la iglesia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús y construida en estilo barroco español. Estas y otras historias pueden conocerse en el Museo Histórico Popular Familia Cairo. Actualmente Chillar ya no cuenta con ferrocarril, pero está conectada con todo el país a través de la Ruta Nacional 3, a cuya vera se encuentra en el kilómetro 360, que es de hecho  su distancia de Buenos Aires. Los pescadores de pejerrey suelen visitarla a partir de abril en busca de su codiciada presa en las lagunas La Barrancosa (15 kms) y El Chifle (18 kms). En ambas se pesca desde la orilla sin embarcación. Los amantes de la curiosa arquitectura de Francisco Salamone encontrarán en esta ciudad una curiosidad: la más modesta, la más sencilla, de sus obras monumentales. Se trata del edificio municipal, de líneas muy austeras y más parecidas a una casa que las otras creaciones de este profesional contratado por la provincia de Buenos Aires para sus obras públicas en la parte final de la década de 1930.


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