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Especiales del mes
Saga céntrica tras los pasos de los virreyes
En el microcentro porteño y tras unas pocas escapadas fuera de la ciudad, se puede dar con la pista del paso de algunos de los once virreyes que gobernaron desde Buenos Aires, durante 32 años, el Virreinato del Río de la Plata
La casa que habitó liniers en Venezuela 469
Con una recorrida programada por el casco histórico de la Capital Federal, más unas pocas escapadas fuera de la ciudad, se reconstruye una porción del escenario virreinal previo a la emancipación proclamada hace dos siglos. De iniciar el paseo en Plaza Mayo, los dos edificios emblemáticos de sus cabeceras, encierran los doce años transcurridos desde que Pedro de Cevallos, el primero de once virreyes que se asentó en el Fuerte de Buenos Aires, hoy rosada Casa de Gobierno, enfrentado con el histórico Cabildo ?que sobrevive reformado y mutilado- donde cesó el virreinato y el mando de Rafael de Sobremonte, el último virrey del Río de la Plata.Basta cruzar hasta la Catedral Metropolitana, no sólo para entrar en ese ámbito donde en pomposas ceremonias se arrodillaron a su turno los once virreyes, sino para concretar una visita guiada (consultar horarios al 4331-2845) a la cripta subterránea debajo del altar mayor, donde una placa da cuenta de que allí, en un lugar no localizado, fue enterrado en abril de 1804 el virrey Joaquín del Pino.

Torre de Santo Domingo con vestigios de cañonazos
Una corta caminata hasta la iglesia San Juan Bautista, de la calle Alsina esquina Piedras, siempre que sea de mañana, se llega al lugar donde el virrey Pedro de Melo fue enterrado el 22 de abril de 1797. En este caso sus restos están localizados bajo una lápida que lo homenajea al costado derecho del altar mayor de ese templo. Hace años la tumba fue abierta porque una legión de hormigas había anidado entre los restos de este virrey que murió por una caída del caballo durante una recorrida por la entonces llamada Banda Oriental (Uruguay).A cuatro cuadras, en la esquina noroeste de Perú y Belgrano, en 1782 se erigió la bella mansión que compró el virrey Del Pino. Allí vivió con su esposa santafesina y una prole de diecisiete hijos. Por dos veces se instalaron placas conmemorativas en el edificio que la suplantó. Muerto el virrey la casona pasó a llamarse ?casa de la virreina vieja?, Rafaela de Vera y Mujica. Allí se casó una hija de los del Pino con Bernardino Rivadavia. Durante la segunda invasión inglesa la casa fue tomada por el británico teniente coronel Cadogan y se libró una sangrienta batalla. La virreina murió ocho días antes que fuera declarada la Independencia en Tucumán. Como su deceso se produjo en su quinta cuyo portal estaba en lo que hoy es Junín y Quintana (confitería La Biela), fue enterrada en el panteón de la iglesia del Pilar y luego bajo una lápida que se puede ver en el primer altar lateral. La casa de la virreina pasó a ser en 1878 el Montepío oficial de Buenos, que con sus cambios ya era Banco Municipal de Préstamos cuando esa entidad se mudó en 1909. Fue demolida en 1913.

Altar y lápida de la virreina viuda de Del Pino en el Pilar
A sólo dos cuadras y media se encuentra en pié la conservada casa que habitó Santiago de Liniers y Bremond (Venezuela 439), que llegó a ser el penúltimo virrey del Río de la Plata. En realidad la propiedad fue de su suegro Manuel Simón de Sarratea. Desde allí salió Liniers cuando viajó a la Banda Oriental a preparar la Reconquista de la ciudad durante la primera invasión inglesa. Entró a la cercana iglesia de Santo Domingo y sobre el altar del lateral izquierdo hizo la promesa a la Virgen del Rosario, de traerle las banderas inglesas, si lograba derrotar al invasor. Liniers cumplió pero durante la segunda invasión comandada por el general John Whitelocke Santo Domingo fue ocupada por los ingleses y recuperadas las bandera. Allí quedó atrincherado el teniente coronel Denis Pck y atacado ferozmente por las tropas nativas (en una de las torres permanecen señalados los impactos del ataque. Las banderas fueron recuperadas y se exhiben detrás del altar de la promesa.

Banderas inglesas exhibidas en la iglesia de Santo Domingo
De hacer una escapada a Tigre, se puede rescatar parte de la historia de Santiago de Liniers. Un año antes de la primera invasión enviudó de la hija de Sarratea (Martina). Para entonces, este francés que luchó y murió por España, administraba las que fueran misiones jesuíticas de Tapes y Guaraníes, pasadas a la Junta de Temporalidades. Huyó a fines de abril de 1805 embarcado por el Paraná por una epidemia y su mujer embarazada y alcanzada por la peste. Atracó en el arroyo Cruz Colorada (hoy recreo del Delta) por una tormenta y allí su afiebrada mujer alumbró una hija. La esposa de Liniers murió el 3 de mayo en pueblito de Las Conchas. La recién nacida sobrevivió pero en esos días falleció una hermana mayor de la misma peste que acabó con su madre.

Banderas inglesas exhibidas en la iglesia de Santo Domingo
En la avenida Liniers 818 de Tigre está el Museo de la Reconquista, casona que albergó al héroe de la recuperación de Buenos Aires apenas desembarcaron las tropas traídas desde la Banda Oriental y acamparon en la gran plaza ribereña del río Reconquista, justo enfrente de la casa de José Martín Goyechea, que fue quien con su esposa, atendieron a Liniers en el mis lugar y desgraciado suceso familiar en el que perdió a la esposa y a una hija. En vigilia de las armas antes de reconquistar Buenos Aires, Liniers durmió allí la noche de 4 al 5 de agosto de 1806. Hoy es un museo que no debe dejar de visitarse (visitas de miércoles a domingo de 10 a 18).

Casa de la Virreina Vieja que estaba en Perú y Blegrano
Otra escapada fuera de la ciudad que puede hacerse para completar esta historia, es ir hasta Punta Lara, por Autopista a La Plata y desvío, y luego por la costa en dirección a Ensenada. Poco antes está el Museo y Fuerte Barragán. Allí Liniers, a cargo de la batería, rechazó un intento de desembarco de los ingleses durante la primera invasión.Fue virrey del Río de la Plata hasta la designación de Cisneros, y opositor desde Córdoba a la Revolución de Mayo, que le costó la vida por fusilamiento. Otros paseos más largos, pueden llevar a hospedarse a la estancia turística Carmen del Sierra, donde se hospedaron alternativamente los virreyes Melo y Sobremonte.

Francisco N. Juárez por Francisco N. Juárez
Fue redactor en Primera Plana (1965), editor de revistas nacionales y colaborador de decenas de publicaciones argentinas y del exterior, con diversidad temática, también para sus libros, la televisión y guiones de cine. Cofundó el suplemento turístico de La Nación, difundió el esquí y editó la primera guía de estancias.
Francisco N. Juárez

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