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  La elaboración del vino
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Tendencias y futuros

Un análisis rápido de las perspectivas de desarrollo de la industria vitivinícola argentina permite abrigar fundadas esperanzas en el futuro por una serie de razones muy concretas. Por un lado, no existen limitaciones territoriales para el crecimiento. A fines de la década de los sesenta se habían superado las 300.000 hectáreas de viñedos, y en l actualidad se cuentan con 210.000, lo que da una idea del margen conocido existente. Pero además, en los últimos tiempos se fueron agregando nuevas zonas, e inclusive el riego por goteo- aunque existe una fuerte inversión- habilita áreas que antes eran inaccesibles.  Por otra parte, el equipamiento concretado en la década pasada, cuando se inició una agresiva política de exportación y mejoramiento de la calidad, permitió un significativo avance tecnológico que hoy mantiene a la industria bien posicionada en ese aspecto, aunque obviamente debe estar atenta al inevitable paso del tiempo y el desgaste de las instalaciones.  El intercambio cultural, técnico y comercial con los grandes países productores, la continua presencia de la Argentina en ferias y exposiciones especializadas, los asesoramientos de consultores externos, los flying enologist, y las becas de estudios para los técnicos argentinos en Europa, Estados Unidos y Australia, terminan de conformar el consistente trípode agrícola- técnico- humano en el que hoy se apoya la industria vitivinícola argentina.  Ese trípode permite lograr una muy buena producción tanto en calidad como en cantidad y oportunidad para atender el importantísimo mercado nacional (hoy el consumo es de 34 litros per cápita) y también para acceder al internacional con precios rentables y muy competitivos. A fines de la década pasada se reunieron, en principio informalmente, los países productores de vino el Nuevo Mundo (NWWP, por sus siglas en inglés): Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, Uruguay, Argentina, Chile, Estados Unidos y Canadá. También se invitó a Brasil y posteriormente a México.  El objetivo original de este grupo era fluidificar el comercio vitivinícola dentro de este bloque y tratar de eliminar algunas trabas técnicas, documentales y de etiquetado. En ese marco, se llevaron a cabo reuniones semestrales en casi todos los países constituyentes del grupo con distintos niveles de progreso en los varios temas programados originalmente y algunos que se agregaron más tarde.


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